Somos una generación de mujeres jóvenes que estamos sobreviviendo al cáncer.
Pero muchas estamos llegando al otro lado sin un mapa para entender y habitar el cuerpo que quedó después del tratamiento.
A muchas nos explicaron la quimio, la cirugía, los medicamentos, los estudios. Pero nadie nos explicó qué podía pasar con nuestras hormonas.
Que podíamos tener 28, 32, 38 o 40 años y entrar en menopausia en medio del cáncer. Que podía ser temporal o permanente. Que nuestra sexualidad, fertilidad, huesos, sueño, emociones y calidad de vida también podían cambiar.
Y muchas llegamos ahí igual: sin información, sin un plan y sin saber a quién preguntarle.
Y no, no son “solo bochornos”. ¡Ojalá fuera solo eso!
Es no dormir. Es niebla mental. Es dolor y cansancio. Es sequedad vaginal y dolor durante las relaciones. Es ver cambiar tu sexualidad. Es pensar en tu fertilidad cuando quizá ni siquiera habías decidido si querías ser mamá. Es cuidar tus huesos y tu salud cardiovascular mucho antes de lo que imaginabas. Es ansiedad y cambios emocionales.
Es calidad de vida.
Y hay algo más: la menopausia inducida por el tratamiento del cáncer no siempre se vive igual que una menopausia natural.
Puede llegar de golpe, muchos años antes de lo esperado y en medio del tratamiento. Los síntomas npueden ser más intensos y las opciones para manejarlos dependen del tipo de cáncer y del tratamiento recibido.
Por eso necesitamos atención especializada que entienda las dos cosas: cáncer + menopausia.

18 de septiembre: Menopausia y Cáncer
El 18 de septiembre es el World Menopause and Cancer Awareness Day, una iniciativa que nació en Reino Unido en 2025 por la organización Menopause and Cancer para poner luz sobre algo que muchísimas pacientes vivimos y de lo que todavía se habla demasiado poco.
Este 2026, la campaña se llama Bridge the Gap: cerrar la brecha entre la atención del cáncer y la atención de la menopausia.

Y los datos explican por qué esto es urgente.
En una encuesta de Menopause and Cancer a más de 1,300 personas:
92% no tenía un plan antes del tratamiento para manejar la menopausia.
74% no recibió información adecuada sobre la menopausia provocada por el tratamiento.
95% no recibió apoyo adecuado durante o después.
Y el dato que más nos golpea:
3 de cada 4 dijeron que los síntomas de la menopausia fueron tan difíciles o más difíciles de manejar que el propio tratamiento del cáncer.
Entonces, ¿por qué seguimos llegando a esto sin estar preparadas?
¿Y qué está pasando en México?
En México, las propias recomendaciones médicas ya dicen que estas conversaciones deberían suceder antes de empezar el tratamiento: menopausia temprana, fertilidad, preservación y salud sexual.
La recomendación existe.
La pregunta es: ¿está llegando a nosotras? ¿Tenemos acceso o sigue siendo un privilegio para unas cuantas?
Porque hablar de menopausia y cáncer también es hablar de salud sexual y reproductiva.
Es saber qué puede pasar con nuestro cuerpo antes de que suceda. Es conocer nuestras opciones de preservación de fertilidad cuando todavía estamos a tiempo de decidir. Es poder hablar de sexo, deseo, dolor, maternidad y futuro como parte de nuestra atención oncológica. No como temas secundarios.
Salvarnos la vida es la prioridad. Pero tener información y opciones para decidir sobre esa vida también importa.

Y aquí hay una brecha enorme: el acceso.
Necesitamos profesionales que entiendan las particularidades de la menopausia asociada al cáncer y que esa atención especializada forme parte del sistema de salud y sea accesible para todas.
Porque los avances médicos sirven de poco si solo unas cuantas pueden acceder a ellos.
Esto tiene que formar parte del cuidado oncológico.
La campaña Bridge the Gap lo resume en tres cosas: hablar de menopausia desde antes del tratamiento y durante el seguimiento, preparar a los profesionales y garantizar acceso a atención especializada.
Desde PinkBoob llevamos tiempo empujando esta conversación en México y fuera de México, llevando la voz de las pacientes a conversaciones con el Senado de la República, UNFPA México, UICC en Suiza y Menopause and Cancer en Reino Unido, entre otros espacios.
Y vamos a seguir.
Porque queremos información antes. Acompañamiento durante. Seguimiento después. Por las que estuvieron, estamos y vendrán.
Porque tratar el cáncer importa. Y cuidar la vida que estamos intentando salvar, también.
AURORA O NUNCA

